domingo, 19 de abril de 2009

Festín Hemático: Bone Sickness

La anfitriona de esta Mansión de placer se siente orgullosísima de presentarles uno de los mejores Gorefest de los últimos años, les hablo de "Bone Sickness" una bazofia argumental y actoral de las peores, pero que nos deleita con toneladas alucinantes de sangre y vísceras. Brian Paulin debe ser un nombre común entre los goremanicos, este tipo se dedica a crear películas clase B que tienen como único objetivo impresionar por medio de escenas absurdamente sangrientas, y són películas entretenidas por que no son pretenciosas, tienen claro desde el comienzo su objetivo.

Esta película cuyo póster es de antemano una burla, nos introduce en la vida de Alex un hombre fracasado y estúpido que sufre una extraña enfermedad degenerativa en los huesos. Su voluptuosa esposa se dedica a asistirlo y su amigo Thomas a "curarlo" de tan nefasto mal, pero las cosas no se quedan ahí, la cura que su amigo le esta aplicando parece tener terribles efectos secundarios.

De principio a fin es una película sin sentido, protagonistas como la tan dedicada esposa de Alex podrían protagonizar una película de Nacho Vidal, vacíos y sólo con talento para mostrar implantes mamarios; Mientras el pobre aquejado excreta y regurgita cantidades absurdas de anélidos, la muy prostituta se da placeres sexuales a sí misma en la habitación superior. Personajes por el estilo son los que componen esta sinfonía de perversión. Las actuaciones son tan lamentables que un actor amateur podría haberlo hecho muchísimo mejor y por menor cantidad de dinero; Tales actuaciones son penosas, pero no superan la baja calidad actoral de los últimos trabajos de mi maestro Ittenbach.

La historia va a avanzando lentamente, hasta que toma un giro bastante obvio: Los muertos vivientes han regresado de las profundidades del averno con un insaciable apetito por la carne humana. Por pura casualidad los muertos se meten dentro de la casa de Thomas (interpretado por el mismísimo Brian Paulin), y es entonces el momento de convertirse en en héroe; Thomas aplasta algunas cabezas y derrama algunas víceras zombies, haciendo su inevitable papel de héroe.


Los bastardos antropófagos siguen ingresando a hogares ajenos destruyendo todo a su paso, pero por fín llegan los policías, o mas bien, el plato fuerte de los muertos vivientes. El hambre de carne humana es incontrolable, los zombies siguen tragándose y matando todo a su paso de la manera más grotesca e indeseable posible. Craneos partidos, zombies que nacen del vómito, intestinos extraídos y cadáveres profanados, hacen parte del sublime acto intermedio.


Todos estos órganos y fluídos corporales desparramados, son el camino hacia un giro final estúpido e inexplicable. Los responsables del regreso de los muertos son unos demonios zombies, que al igual que sus vasallos, disfrutan de la tortura, el dolor y la carne humana. Los mencionados seres infernales ordenan destruir el resto de de la humanidad, y así lo hacen, una escena final que se explica por sí misma.

Y de esta manera concluye uno de los mayores filmes sangrientos de bajo presupuesto, que lejos de convertirse en un clásio del terror, muestra de forma descarada y vulgar los alcances del cine extremo.

Espero que la vean y que la disfruten tanto como la disfruté yo, y tengan en cuenta que no es una película para tomársela en serio, podría considerarla un insulto a los amantes del cine, pero es una película hecha con corazón, que seguro no defraudará a muchos.

PosData: Disculpenme por haber escrito una artículo tan sucinto, pero los compromisos intrapersonales me impiden escribir uno de mayor extensión.

1 comentarios:

DanCreep dijo...

Excelente reseña, una película mediocre, pero digna representante de las B-Movies

 
La Maison de Plaisir © 2007 Template feito por Templates para Você